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México D.F. Jueves 22 de Agosto de 2019 | 11:26


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12-08-2019 TRUMP ATACA DE NUEVO

Trump está a punto de derribar la estrategia anticrimen de López Obrador. Es de mal gusto andar señalando: “se dijo aquí que”, pero en efecto así fue. Se había escrito aquí que el señor Donald Trump podía echar a la basura los planes de López Obrador, sobre todo en lo tocante a seguridad y economía, dos pilares necesarios para lograr estabilidad y viabilidad como país. En el terreno de la economía las cosas van mal por el torpe manejo del nuevo grupo gobernante, peor que el de sus predecesores, lo cual es decir mucho. Si a esto se le agrega la situación económica mundial (guerra comercial China-EUA) y la amenaza de los aranceles, la cosa se pone peor. 

Ahora, Donald Trump, “el respetuoso”, según el presidente López Obrador, ha regresado a sus amenazas. En un memorándum presidencial difundido la semana pasada, se identifica a 22 países con mayor producción o tráfico de drogas que no están haciendo lo suficiente. En consecuencia: “Sin mayor progreso durante el próximo año, evaluaré la determinación de que México ha fracasado en el cumplimiento de sus compromisos internacionales antinarcóticos”. Si dentro de 12 meses el habitante de la Casa Blanca no certifica que México se ha portado bien, entonces se podrían bloquear los préstamos de organismos multilaterales y retener la ayuda financiera al país.

Poco importa que México no haya signado ningún compromiso específico en el sentido que dice el magnate, para este todo se reduce a: “porque puedo, lo hago”. Se podrá aducir que estas amenazas no importan porque, según AMLO, no se solicitarán préstamos o ayuda financiera, pero lo grave es la intencionalidad del gobernante de los Estados Unidos. El año que viene estará en pleno la campaña para su reelección, lo que da a sus palabras un alto grado de veracidad. 

¿Y qué respondió el presidente López Obrador a estas amenazas? Antes de abordar esto, cabe señalar un par de antecedentes. En primer lugar, en su mañanera del pasado viernes 9 de agosto, el presidente mexicano dijo que no respondería al desafío del crimen organizado y que seguiría combatiendo las causas de los delitos, no a quienes los cometen. Se refería a los 19 cuerpos mutilados hallados a lo largo de una calle, en Uruapan, Michoacán. Esto no es sólo un error táctico, que alienta las masacres, sino que también muestra una indiferencia total al temor de muchos ciudadanos y ciudadanas de que las refriegas entre criminales los alcancen, como ha sucedido ya en muchas ocasiones.  

En segundo lugar, el presidente López Obrador teme a los arranques de su par norteamericano. Sabe que puede romper su esquema de gobierno, que de por sí está haciendo agua. Por esta razón, ha sido muy complaciente con el mandatario de Washington, más allá de lo que nunca fue presidente mexicano alguno. Con estos antecedentes, no es extraño que López haya contestado que no peleará con su homólogo y siguió con su estribillo de que hay muy buenas relaciones. En los próximos meses se verá cómo se intensifica la lucha contra el crimen organizado. Trump ha hablado.

 

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