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México D.F. Lunes 16 de Septiembre de 2019 | 10:14


  • Mónica Uribe

    Mónica Uribe

  • 30-07-2019La reforma constitucional de los evangélicos

     

    En 1991, cuando las reformas constitucionales en materia eclesiástica fueron discutidas por el Congreso de la Unión, hubo tres demandas que no fueron incluidas porque de entrada iban en contra de cualquier definición de laicidad en los términos históricos y culturales que enmarcaban la discusión: la posesión de concesiones de medios electrónicos, la educación religiosa en las escuelas públicas y el voto pasivo de los ministros de culto. Aunque los tres elementos constituyen parte de la definición de la libertad religiosa en términos de los derechos humanos, la cultura política mexicana no podía soportar una contradicción profunda en su concepción de separación Iglesia-Estado. En cuanto a la concesión de medios a las asociaciones religiosas, esto en realidad no significa problema pues éstas pueden comprar espacios en medios y las asociaciones civiles relacionadas con ellas sí pueden hacer uso de medios electrónicos. Por lo que toca a la educación religiosa en las escuelas públicas, este punto era y es inamovible en tanto el artículo tercero constitucional afirma que será laica y científica, mientras que en lo relativo a la posibilidad de que los ministros de culto puedan acceder a cargos en el gobierno o de elección popular, estaba por demás determinado que en esto no habría discusión alguna, pues la separación Iglesia-Estado supone la no participación del clero en el gobierno ni en otros órganos del Estado.

    Este último punto es de nodal importancia pues para garantizar una absoluta igualdad, es necesario también considerar la visión que las asociaciones religiosas tienen de su relación con el ámbito gubernamental. Las iglesias cristianas históricas  - ortodoxos, católicos, luteranos, anglicanos, metodistas, presbiterianos, bautistas, todos los fundados hasta 1810, aproximadamente -  tienen una clara orientación a evitar la participación de sus ministros en aspectos políticos gubernamentales. En el caso de la Iglesia católica, el Código de Derecho Canónico en los cánones 285 y 287 establece sin ambages que los clérigos no pueden aceptar cargos públicos ni participar en sindicatos ni partidos políticos para evitar la ruptura de la unidad eclesial. 

    Judíos, musulmanes, budistas y otras religiones también están por la separación con el Estado por múltiples razones.

    Sin embargo, para los cristianos pentecostales y evangélicos de última generación, la mayoría de ellos, adenominacionales pues sus iglesias son pequeñas comunidades sin un liderazgo centralizado, a excepción hecha de fraternidades para temas específicos, presentan una definición de ministros de culto bastante laxa, que permite que éstos puedan acceder a cargos públicos y de elección popular porque en realidad no existe para ellos una separación tajante entre clero y fieles como en las iglesias históricas.

    Ahora resulta que además de medios de comunicación, un grupo de asociaciones religiosas evangélicas pretenden realizar una modificación constitucional para permitir el voto pasivo de los ministros de culto. Este grupo, englobado en la Confraternidad Nacional de Iglesias Cristianas Evangélicas (CONFRATERNICE) y empujadas por el pastor Arturo Farela pretenden que en la reforma constitucional en materia eclesiástica que están negociando con el coordinador parlamentario de MORENA, el senador Ricardo Monreal  - claro, con la anuencia presidencial – se permita a los ministros de culto asociarse en partidos políticos y contender por cargos de elección popular. Crasa idea, porque la cultura política y la separación Iglesia-Estado lo impiden, de momento. El problema real es que esta idea tenga la bendición presidencial  … ya lo veremos en las propuestas de reforma al artículo 130 constitucional que se presenten en la Cámara de Diputados. 

    Lo dicho, se puede discutir la laicidad y avanzar en lo que sea preciso y consistente con nuestra historia y cultura política, pero los derechos pasivos de los ministros de culto no pasarán. Hay muchos, incluyéndome, que agotaremos todas las instancias para evitar la presencia de un clero evangélico político, porque nadie más está pidiendo una reforma al 130 en este tenor.

     

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  • 10-07-2019ADIÓS URZUA...

    Resulta altamente preocupante que el secretario de Hacienda, Carlos Urzúa, hubiese renunciado intempestivamente tras su regreso de las reuniones del G. 20 en Osaka, Japón. La economía reaccionó negativamente: cayeron la Bolsa de valores y el peso de manera inmediata.

    Urzúa trabajó con López Obrador desde que éste era jefe de gobierno del Distrito Federal. Fue responsable de la finanzas locales en la primera mitad del sexenio de 2000 a 2003, así que no es la primera vez que le renuncia al Peje.

    ¿Qué orilló a Urzúa a presentar su renuncia. Según lo dicho en su multicitada carta fueron varios factores: 1.- decisiones de política pública sin suficiente sustento (léase voluntarismo en metas y objetivos sin tomar en cuentas los recursos materiales, humanos, financieros y legales existentes, ni la realidad económica global); 2.- discrepancias en materia económica (la existencia de falta de consensos en cuanto a los objetivos y metodología de implementación de las políticas públicas, dicho de otro modo divergencia de opiniones internas sobre el rumbo de la economía); 3.-  la ideología sobre la técnica (léase, sujeción de las decisiones económicas a conceptos de ideología política); 4.- la presencia de extremismos (posiciones irreductibles en la argumentación sobre el rumbo de las políticas públicas y sus objetivos); 5.´- la imposición de funcionarios en la secretaría, carentes de idoneidad para el cargo (recompensas a la lealtad mediante la distribución de cargos públicos sin considerar los requerimientos técnicos individuales para el buen funcionamiento de la estructura hacendaria y administrativa pública en general); 6.- el influyentismo y los conflictos de interés del círculo cercano al presidente.

    Todo lo anterior implica que Urzúa se sintió un secretario de Hacienda maniatado por los objetivos presidenciales  - desmantelamiento de la lógica de las estructuras del Estado y del gobierno para reemplazarla por una racionalidad caudillista, a fin de recrear al Estado a la imagen y semejanza de AMLO -, por la lucha interna de las diversas facciones que acompañaron a López Obrador en la victoria sobre el antiguo régimen, así como por los intereses portados por la nueva (entre comillas en algunos casos) clase política que literalmente está asaltando al poder.

    Es la baja de mayor peso en el gabinete legal y ampliado. La salida de Urzúa da cuenta del voluntarismo y el talante autoritario de Andrés Manuel López Obrador, quien busca imponerse sobre la realidad. Claro, siempre manifiesta “tener otros datos” aún cuando la realidad (tan terca ella) palpablemente muestra que carece de razón.

    Lo que no deja de asombrar es que buena parte de las decisiones que han afectado a la población  - la restricción del gasto en medicamentos y personal médico -  fueron idea del equipo de Urzúa, especialmente de Raquel Buenrostro, y parece ser que son parte de los motivos por los que decidió renunciar. Los otros, da la impresión que tienen que ver con el peso de Rocío Nahle y la pésima conducción del sector energético, que ni de casualidad podrá ser el motor de desarrollo para generar los recursos necesarios para la ambiciosa política social de López Obrador.

    Por otra parte, el pleito entre el presidente y Urzúa, a quien AMLO ni las gracias dio, fue de tal magnitud, supongo, que no hubo posibilidad alguna de conciliación. En el fondo, Urzúa se fue porque ya no pudo más con las exigencias fuera de lógica de López Obrador.

    Tal vez Urzúa no quiso comprometer su prestigio como economista ante el caos generado por una conducción autoritaria y un tanto errática de gobierno, ni quiso desgastarse en la lucha de poder interna. Está en todo su derecho de haber renunciado, pero fue una pésima señal para el mercado interno y para las posibilidades de inversión externa en el país. Si el índice de confianza en México ya se encontraba mermado, esto fue la puntilla. En ese sentido, la decisión de Urzúa no es buena noticia para nadie, y menos para su sucesor, Arturo Herrera, quien a juzgar por su lenguaje no verbal, está apanicado. No es para menos. Da la impresión de que en realidad, lo que López Obrador busca es un secretario de Hacienda que coincida con él al 101%. Lo tiene difícil y somos nosotros, los mexicanos, los que terminaremos pagando “el ganso”.

     

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  • 01-07-2019NUEVAMENTE, LAS MEDICINAS

    La 4T no da una. Y eso es en serio. Ni con la migración, ni con la economía, ni con la política internacional, ni con la educación, ni con el aeropuerto ni con el sargazo. De la seguridad, ni hablar. La respuesta presidencial es “tenemos otros datos”, con ese plural mayestático que le da (para quienes le siguen fervientemente) ese cariz regio y mesiánico que me produce repelús, como a tantos otros. Pero más que repugnancia, nuevamente estoy preocupada, igual que millones de mexicanos, por el tema del abasto de medicamentos en el sector salud. Parece ser que ya se va a resolver, aunque con el tortuguismo que ha caracterizado a las Secretaría de Hacienda y Salud, no hay certidumbre.

    Pienso en tantas personas en todo el país que están en tratamiento  - quimioterapia, radiaciones, hemodiálisis -  y que se enfrentan a la falta de una dosis de medicamento, de carencia de reactivos para realizar un estudio de laboratorio o de imagen. Esos “pequeños detalles” puedan hacer toda la diferencia entre la vida y la muerte. Muchos paciente no tienen más remedio que esperar a que se efectúen las compras y la distribución de insumos, porque no pueden pagar los costos de la medicina privada.

    Resulta que, tras cuatro posposiciones, el fallo de la licitación programado para el 24 de junio fue retrasado para el viernes 28, y tal vez sea hasta el 1 de julio. Dicen que se “cayó el sistema” el pasado fin de semana. Parece chiste y malo. ¿No que la 4T es humanista? Dicen que están estudiando 277 propuestas de empresas farmacéuticas para proveer de medicamentos y material de curación. Si piensan tener medicamentos a la brevedad, no tendrán más opción que hacer licitaciones directas y fast track. Así los, 17 mil millones de pesos disponibles van a ser erogados de una manera eficaz, pero no necesariamente eficiente. Justo lo que juraron eliminar.

    Si un gobierno quiere mantener a raya la protesta social, no debe, jamás por ningún motivo, tocar dos cosas: el abasto de alimentos y los servicios de salud. Con el resto se puede apretar el cinturón. Y, por cierto, los recortes son una característica de los gobiernos neoliberales ¿no que la 4T es precisamente lo opuesto? La corrupción no puede combatirse a costa de las personas mayores ni de las personas enfermas, a menos que detrás de las medidas esté un propósito digamos ¿eugenésico?, que permita disminuir el gasto en medicamentos acabando con los enfermos. Espero de todo corazón que no sea así.

    Si querían rehacer el sistema de compras, lo sensato era asignar una partida extraordinaria para compra de medicamentos de alta especialidad, una dotación calculada para un año, con el objeto de reformular el proceso de licitación-compra-distribución sin tener encima las justificadas protestas de los usuarios del sector salud y de la población en general. Como sea es dinero que sale de nuestros impuestos.

    Gracias a la ignorancia de técnicas de planeación y presupuestación en el sector público, no sabemos cuántas personas, pacientes se han visto afectadas. Pero seguramente el gobierno de la 4T presentará otros datos … Y aún queda por ver la parte de la distribución ….

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  • 20-06-2019DE TRAPOS Y OTROS LÍOS

    Una de mis diseñadoras favoritas es Carolina Herrera. Ni por asomo tengo acceso a sus modelitos, pero la verdad sí me gustan, tanto el prêt a porter como los diseños de alta costura. Igual me gustan diseñadores como Valentino, Dior, Alexander Mc Queen y demás grandes que suelen vestir a figuras de relumbrón. Con el internet, es mucho más fácil ver los modelos de cada temporada y como sí tengo un lado frivolito, les echó un ojo a las colecciones, que siempre se presentan con casi un año de anticipación. Pues bien, la colección Resort 2020 de la citada casa de costura se inspiró y utilizó textiles mexicanos, concretamente bordados indígenas de la comunidad de Tenango de Doria, Hidalgo, bordados del Istmo de Tehuantepec, Oaxaca y el sarape de Saltillo, Coahuila. Por cierto, el vestido inspirado en los bordados de Tenango es una preciosidad.

    Ya se tenían antecedentes de plagio de los bordados indígenas en los últimos tres cuatro años: la diseñadora Isabel Marant plagió una blusas mixe; la firma Hermès, sacó una mascada en seda con dibujos idénticos a los bordados de Tenango y el consorcio Inditex, dueños de Zara, también ha utilizado en reiteradas ocasiones diseños étnicos mexicanos en sus colecciones, sin remunerar a sus verdaderos autores.

    Ahora, la Secretaría de Cultura de México busca demandar a Carolina Herrera y a su diseñador Wes Gordon - ella ya se retiró del negocio en cuanto a diseño desde hace un año -  por plagiar textiles mexicanos.

    El Instituto Nacional de Pueblos Indígenas también dio acuse de recibo y en el Senado hubo una iniciativa de ley presentada por MORENA  - Ricardo Monreal y Susana Harp – para evitar la apropiación impune de los diseños de las comunidades indígenas. Hasta el presidente López Obrador en la mañanera del 18 de junio se comprometió aclarar el caso.

    Sin restarle importancia, porque las comunidades indígenas deben recibir remuneración y reconocimiento por sus diseños y bordados, es delirante que mientras asesinan y secuestran chicos en la Ciudad de México y en el resto del país, cuando enfrentamos una serie de problemas desatados por una errónea concepción de gobierno  - desabasto de medicinas e insumos para la salud, limitaciones económicas a los centros públicos de investigación como el CIDE y el Instituto Mora, las malas calificaciones para la inversión en México, etc.- los MORENOS se desgarran las vestiduras por un plagio que vulnera “los derechos fundamentales de las comunidades indígenas para conservar y proteger su patrimonio cultural”.

    Bajo ningún aspecto defiendo que los grandes diseñadores se pirateen los diseños tradicionales de las etnias mexicanas, pero si no hay derechos de autor ¿cómo reclamarles jurídicamente? Por eso mismo Carolina Herrera y Wes Gordon respondieron que no es un plagio, sino “un homenaje a la cultura mexicana” …

    El punto es que el problema empieza porque el Estado mexicano no ha incluido en su legislación y en el registro de derechos de autor una especie de denominación de origen para los textiles de nuestro país. Justo como lo ha hecho con el tequila y el mezcal, el gobierno mexicano tendría que implementar un programa para garantizar a los artesanos los derechos de autor que son inherentes a sus creaciones. Ya se dio un primer paso en el Senado, pero las reacciones son francamente de risa loca.

    Otra más de la Secretaría de Cultura. Desde la semana pasada, de manera oficial, la dependencia de marras informó que en la Fonoteca Nacional se había encontrado un registro de la voz de Frida Kahlo, en el que la pintora leía un texto “Retrato de Diego” para el catálogo de una exposición de Diego Rivera efectuada en 1949. El problema es que pese al bombo y platillo, quienes conocieron a Frida Kahlo, específicamente Rina Lazo, su alumna, y Guadalupe Rivera Marín, su hijastra, afirman que no es su voz.

    Como diría el clásico, “pero que necesidad, para qué tanto problema”. ¿No sería bueno que Alejandra Frausto dejara el cargo para que lo ocupe alguien idóneo? Ya son muchas pifias en apenas siete meses.

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  • 10-06-2019DE MITINES Y OTROS CUENTOS

    El evento en Tijuana de unidad nacional y festejo de las negociaciones entre México y Estados Unidos dejan ver que Andrés Manuel López Obrador, a pesar de ser el legítimo presidente de la República, sigue en campaña.

    Lo que pretendió ser un acto copiado del cardenismo  - cuando los mexicanos sin distingo, incluido el clero, se arremolinaron en apoyo del presidente Cárdenas durante la expropiación petrolera de 1938 -  quedó en un acto de propaganda donde bien a bien no quedó claro que se festejaba, porque el resultado de las negociaciones de la semana pasada no fue espectacular, a pesar del apoyo de partidos, iglesias y empresarios.

    Al contrario, se vio al gobierno mexicano sometido a la égida de los intereses reeleccionistas de Donald Trump y proclive a satisfacer las demandas del gobierno del sátrapa nativista, aunque esto sea lesivo para los intereses nacionales y, además, vaya en contra de los derechos humanos de los centroamericanos que salen de su país no porque tienen ganas, sino por una situación endémica de violencia que parece no tener solución.

    Don Porfirio Díaz tenía razón, “México tan lejos de Dios y tan cerca de Estados Unidos”. Esa vecindad ha tenido algunas cosas positivas, pero más negativas. Positivo ha sido que ninguna potencia extranjera ha invadido México desde 1870, salvo Estados Unidos, claro está …. Y eso que alemanes y japoneses quisieron seducirnos durante las dos guerras mundiales, pero nada. México siempre fiel al vecino del norte …. Y la fidelidad es más palpable ahora con el gobierno del cambio, con la 4T cuyo discurso nacionalista es innegable, pero su práctica es, cuando menos, dudosa, visto lo visto.

    La verdad es que no había mucho que negociar. Cualquier movimiento era malo o peor. Marcelo Ebrard y comitiva no la debieron tener fácil, pero realmente no se entiende por qué salieron pitando a Washington sin tener claro si sus homólogos los iban a recibir. Total, México quedó como tercer país seguro, aunque sin decirlo y se destacarán 6 mil elementos más de la Guardia Nacional a la frontera con Guatemala, país en donde ya hay fuerzas norteamericanas para impedir el paso de migrantes. Todo a cambio de que no se impusiera un 5% de aranceles a las exportaciones mexicanas a Estados Unidos y que México se comprometiese a comprar los productos agrícolas que China ya no va a comprar, dadas las condiciones de la relación comercial entre chinos y norteamericanos. Francamente le estamos haciendo el día, la semana y el mes a Trump. El muro no va a ser necesario construirlo, ¿para qué si México va a absorber a los migrantes que Estados Unidos no acepte, es decir, el 99.9% de los solicitantes?

    Ahora el problema real va a ser, con recursos escasos, dotar de bienes y servicios a los migrantes, sus familias y, por supuesto a los niños de los migrantes que nazcan en territorio nacional. A ver cómo reacciona la población en general. No resulta lejano que la xenofobia se incremente y no es claro si el gobierno mexicano ya está en tren de crear una estrategia para la integración de migrantes. La tradicional hospitalidad mexicana se acabó el siglo pasado con la recepción de chilenos y argentinos en la década de los setenta, básicamente profesionistas e intelectuales. Los migrantes de hoy sólo llegan con su pobreza y angustia a cuestas, con la sospecha de que pudieran ser delincuentes. Así las cosas en la 4T ….  

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  • 05-06-2019ACABANDO CON LA GAYA CIENCIA

    Pocas cosas me dan tanta tristeza como saber que hay un claro retroceso en los recursos destinados a la educación superior. La 4T se muestra inmisericorde con las instituciones de investigación científica y social, y pretende que los investigadores se queden en el país, so pretexto de que “agarran mañas en el extranjero” y no sirven para los intereses nacionales, es decir, los suyos.

    La visión que tiene el actual presidente de la República sobre el conocimiento es asaz limitada. Quiere crear cien universidades, pero no asigna recursos a las ya existentes, ni a los centros de investigación como el CIDE, el Centro de Investigación y Docencia Económicas, una de la instituciones señeras en América Latina por la calidad de sus egresados, sus investigaciones y publicaciones en el área social. Lo mismo pasa con el Instituto de Investigaciones Históricas José María Luis Mora, que al igual que el CIDE, es una institución de excelencia académica. A ambas las conozco, al CIDE desde mi ya lejana juventud cuando la biblioteca de la Ibero estaba empacada por la mudanza, en el CIDE podíamos encontrar, a una distancia de tiro de piedra, muchas de las publicaciones que teníamos que leer para la siguiente clase. Ahí íbamos en peregrinación a sacar copias ….. Además varios profesores que me dieron clases en la Ibero, eran egresados y también daban clases en el CIDE o. Le tengo cariño al CIDE y me apena ver cómo le recortan recursos hasta los más nimios. Vi una fotografía de los salones a media luz, porque para ahorrar, ahora quitan la mitad de los focos en los salones. Hasta el momento las becas y los salarios base han sido intocables, pero eso no quiere decir que sea permanente.

    Con el Instituto Mora me sucede lo mismo. Conozco a varios profesores e investigadores del Mora y su producción editorial me parece de gran calidad. Además, los edificios que lo conforman me gustan muchísimo.

    Hay más casos como el del CINVESTAV del Politécnico, en donde las investigaciones de diversa índole, desde ciencias exactas hasta sociales, bajo un enfoque multidisciplanario se van a ver acotadas por los criterios centaveros de la 4T. Por cierto, el tema de las autorizaciones para viajes de investigación al extranjero que deberá firmar el presidente es de lo más ridículo. ¿Para qué perder el tiempo en revisar cada una de las solicitudes para que algún investigador vaya a un congreso con 700 dólares de viáticos? ¡Menuda pérdida de tiempo!

    Lo que López Obrador no entiende es que hay conocimiento que vale por sí mismo, sin que tenga una aplicación práctica. Lo mismo pasa con la belleza, con el arte. Ahora se han cancelado las exposiciones internacionales en el país. A como vamos, esto tiene pinta de enfilarse a un régimen que busca una revolución cultural tipo la de Mao Tse Tung en China. Nada externo, nada sin propósito social. Ya ni hablemos de recursos para el conocimiento científico, social y artístico.

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  • 29-05-2019DE LA IGNORANCIA INFINITA Y LOS RIESGOS PARA LA SALUD

    ¿Cuántas veces no nos hemos topado con personas que pueden asegurar por su vida una falacia comprobada? En ese grupo se encuentran los conspiranoicos que se imaginan un montón de cosas extrañísimas, entre ellas que la Tierra es plana y que las vacunas no sirven, también hay quienes aseguran que el horno de microondas provoca cáncer y que la teoría de Darwin es una falacia. Sorprende tanto que personas de diversa extracción social y económica crean cosas que se ha comprobado son falsas. Muchas provienen de las fantasías animadas de ayer y hoy, como por ejemplo, que dinosaurios y humanos modernos convivieron. Confieso que me encantan Los Picapiedra, especialmente el bicho “molde de galletas” y el dinoperro Dino …. Pero siempre me quedó claro que era una caricatura, no historia.

    Amén de los dislates cronológicos con los que nos obsequia el actual presidente de la República  - no, señor; México es una nación de dos siglos, nada más, y la presencia humana en el continente americano se calcula que tiene poco más de 24 mil años -  el problema está en que los conceptos de la administración pública nada más no se les dan a los integrantes de la élite de 4T.

    En el tema del abasto de medicamentos tenemos una muestra muy interesante  - que podría volverse trágica – de un mal entendimiento de la administración pública, disciplina que en realidad debería conocerse como gestión de gobierno.

    Cada año, el gobierno federal y los gobiernos estatales dispone de una cantidad determinada por los Legislativos federal y local para la compra de medicamentos e insumos médicos, es decir, desde gasas hasta aparatos de alta especialidad, pasando por instrumental y materiales diversos. Aparatos y mobiliario médico pasan a ser bienes duraderos, mientras que el resto son consumibles. Evidentemente, el monto mayor corresponde a medicinas, cuyo abasto y distribución es naturalmente un quebradero de cabeza por dos razones: hay medicamentos, como los oncológicos y los antirretrovirales, cuyo manejo es muy delicado, desde el almacenamiento  - algunos requieren de refrigeración y tienen una corta vida en estante-  y la administración a los pacientes a través de los puntos de farmacia en clínicas y hospitales. Tengo una idea de cómo se maneja porque además de administradora pública, soy usuaria del sistema IMSS como paciente oncológica en remisión, así que más allá de la curiosidad, me resulta necesario e indispensable investigar cómo es que voy a recibir la siguiente dosis de medicamentos, porque justo entre fines de diciembre y enero hubo un serio desabasto de medicamentos oncológicos, con el riesgo que ello comporta para los pacientes. Y como ustedes comprenderán, me preocupa no tener a la mano el tratamiento que es clave para mantenerme libre de cáncer. En dos años de tratamiento entre 2015 y 2017, sólo me tocó ver una vez que faltaba cisplatino  - una forma de quimioterapia – en el Hospital de Oncología del Siglo XXI, pero la paciente fue referida como emergencia al Hospital de la Raza, así que el personal hizo lo posible para que no perdiera su dosis. Otra cosa que vi faltante fue una exquisitez: guantes de cebolla, los que tienen que usarse con pacientes alérgicos al látex, como una servidora. De ahí en fuera, sólo hubo el mencionado desabasto reciente ….

    Entiendo perfectamente que en el sector salud en general, el tema de las compras siempre ha sido una ventana para al corrupción. Que hubo y hay alianzas de políticos con productores y comercializadores del ramo, que las medicinas se compraban a sobreprecio, etcétera, es real,  pero lo que no debe hacerse, bajo ningún concepto, es dejar de abastecer.

    Por principio, el IMSS desde el sexenio pasado ya hacía compras “consolidadas” esto es que se compraban de manera centralizada todos los medicamentos de manera anual, a los proveedores con la capacidad de reunir los inmensos volúmenes requeridos, por lo que los hacendarios morenistas, es decir, Carlos Urzúa y equipo, especialmente Raquel Buenrostro, oficial mayor de la SHCP, no descubrieron el hilo negro ni el agua tibia. Y esto viene a cuento porque antier en la mañana leí una columna de Roberto Rock en El Universal en donde hace una síntesis de cómo fue que a la nueva clase política se le ocurrió realizar una reingeniería del sistema de compras del sector salud, con la intención de que sólo la Secretaría de Hacienda, concretamente la oficialía mayor se encargue de todas las compras del sector, lo que en sí misma no es una mala idea.

    Resulta que en el PEF 2019 se contempló hacer una compra consolidada por 70 mil millones de pesos del sector salud, dejando que los gobiernos estatales, PEMEX, SEDENA y SEMAR hicieran sus compras aparte para evitar que un solo proveedora se adjudicara toda la licitación. Se hicieron los contratos pertinentes, pero resulta que Raquel Buenrostro y Urzúa convencieron a López Obrador de hacer una compra consolidada por 20 mil millones de pesos y comprar directamente a los productores, evitando la intermediación, el pago de sobreprecios y la corrupción en general. Lo malo es que ni Urzúa ni Buenrostro tienen idea de cómo y con quién comprar medicamentos. No es problema la compra de medicamentos del cuadro básico, pues pueden irse con genéricos producidos localmente o en otros países. Aquí el problema sería la calidad ….. Pero en lo referente a medicinas de alta especialidad, oncológicos y antirretrovirales, pues tendrán que negociar directamente con los laboratorios que tienen la patente, no hay modo de ahorrar excepto por volumen. Por ejemplo, el Trastuzumab, medicamento para el cáncer de mama, esofágico y gástrico requiere de entre 12 y 18 aplicaciones cada 3 semanas. El precio de venta al público en farmacias es de poco más 47 mil 300 pesos. Sólo dos laboratorios lo comercializan Roche (Francia) y Siegfried Rheins (Alemania) tienen la patente hasta la fecha y no es previsible que la pierdan en al menos cinco años más. El gobierno mexicano tendría que negociar un número de dosis nada desdeñable. Habiendo dos proveedores, a quién le van a comprar y bajo qué criterios. ¿Van a poder comprar de manera directa? ¿Cómo van a poder evitar que las empresas extranjeras busquen ganar la licitación?

    Por el momento, se dice que esta semana saldrán las bases de la licitación, pero sólo empresas muy grandes pueden surtir en tiempo y forma los medicamentos, de las pocas existentes en el país, han sido vetadas cuatro por sus nexos (supuestos) con políticos, aunque bajo el pretexto de evitar monopolios: Grupo Fármacos Especializados SA de CV, Distribuidora Internacional de Medicamentos, Equipo Médico SA de CV y Grupo MAYPO. El problema es que no hay muchas otras empresas puedan cumplir con los requerimientos gubernamentales en tiempo y forma, así que no se ve que esto sea resuelto con rapidez.

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  • 22-05-2019LÍOS INTERNOS

    Siguiendo un poco la línea de la entrega pasada, apenas a seis meses de iniciado el gobierno de López Obrador, vemos que la cohorte que lo acompañó hasta el triunfo se resquebraja. Y eso tiene que ver con el origen variopinto de los miembros de su gabinete legal y ampliado. A lo largo de 18 años, pero especialmente en los últimos siete, López Obrador fue allegándose de los desertores de otros partidos, especialmente del PRD y del PRI. Sorprendió muchísimo, por eso mismo, que personajes como Germán Martínez y Tatiana Clouthier se integraran al grupo de AMLO, porque venían de la derecha. Pese a la extrañeza que tales adiciones generaron durante la coyuntura de la campaña, la percepción es que AMLO estaba apelando exitosamente a quienes estaban hartos del PAN y del PRI, más allá de las ideologías. Y en ese sentido el mensaje parecía ser exitoso en tanto atrajo a gente proveniente de todas las posiciones del espectro político. Lo interesante es que los tres principales partidos expulsaron militantes por sus propias disidencias internas y en el caso del PAN y del PRD por una fracasada alianza izquierda-derecha con exclusión del centro, alianza que funcionó en otras ocasiones, pero en este caso era prácticamente la lucha por la joya de la corona y no lograron ponerse de acuerdo, con efectos desastrosos tanto para los panistas como para los perredistas.

    A pesar de todo, López Obrador trató, desde antes de su toma de posesión, de dar una imagen de solidez a su grupo cercano, a pesar de que procedían de grupos enfrentados. Por ejemplo, los ex priístas Alfonso Durazo y Esteban Moctezuma venían de equipos peleados a muerte desde 1994 y lo que es la vida, 25 años más tarde se encuentran trabajando juntos, pero no revueltos. Marcelo Ebrard estaba en un equipo contrario a los dos antes mencionados y Manuel Bartlett venía de un grupo diezmado por los salinistas, aunque la (casi Inexistente) secretaria de Medio Ambiente es hija de un secretario de Gobernación de Carlos Salinas y sobrina del ex presidente…., pero la Cuarta Transformación tuvo la posibilidad de conjugar a los diferentes grupos que fueron afectados por el panismo y el priismo mexiquense, encarnado en el peñanietismo que tuvo como leit motiv el año de Hidalgo perpetuo (Mientras duró, claro)

    La deserción de Germán Martínez de la dirección del IMSS es prácticamente el campanazo del inicio del resquebrajamiento y de la exhibición del disenso interno. Ya bastante teníamos con los rumores de renuncia de Olga Sánchez Cordero y Marcelo Ebrard, renuncias que no fueron aceptadas por el presidente. Al parecer las cabezas de los secretarios penden de su rendimiento y eficiencia, justo lo que no se ve. El secretario de Salud apenas se reunió con su par de Hacienda para ver qué hacer con los recursos para el abasto de medicamentos. La semana pasada nos caímos de tos y catarro gracias a la contaminación, no sólo en la capital sino en los estados aledaños. La secretaria de Medio Ambiente no asomó la nariz; con todo, hay que reconocerle a Claudia Sheinbaum que fue la única que dio la cara aunque la contingencia fue provocada por los incendios en las demarcaciones vecinas y la falta de personal eventual para el control de incendios, lo cual toca a la Federación. El caso es que, por clamor popular, Josefa González Blanco tendría que salir en breve del gabinete, a diferencia de Germán Martínez que lo hizo por su propia voluntad, sino por presión popular ante su ineptitud probada.

    La carta del ex director del IMSS deja ver las fisuras que hay al interior del equipo pejista, al menos con respecto a la asignación de recursos. Sin embargo, el pretexto no es consistente, pues echarle la culpa a Carlos Urzúa o a su poderosa oficial mayor, Raquel Buenrostro, quien parece ser la cuña de todas las confianzas de AMLO en Hacienda, en realidad no da con el fondo del problema. Es Buenrostro quien decide qué recortar y a quién comprarle y da la impresión de ser de una austeridad franciscana: además del recorte en medicinas, ya no habrá licitaciones para compra de licencias de software. Lo que sigue es que las computadoras del gobierno federal tengan una vida útil de diez años …. Pero en realidad ella no decide. Los recortes en el gasto son para financiar las dádivas presidenciales a los jóvenes y otros potenciales electores; a las personas de al tercera edad ni siquiera les han depositado lo que les corresponde. ¿Para qué si quién sabe si van a votar en 2024? En suma, la austeridad franciscana republicana de la que dice hacer gala López Obrador en realidad es la cortina de humo para reasignar los recursos como inversión en capital humano electoral para garantizar la supervivencia de MORENA. ¿Así o más claro?  Mientras, María Novaro, directora de IMCINE, tuvo que regresar del Festival de Cannes por no haber solicitado la venia presidencial para acudir a dicho festival. Los líos internos de la actual mafia en el poder se intensificarán por dos motivos. El primero que para López Obrador el funcionario en cuestión no cumpla con las metas en función de los objetivos políticos trazados. El segundo, la deserción ante la imposibilidad de acometer las tareas por falta de recursos. Y esto puede trasladarse también a las obras faraónicas planteadas, como la refinería Dos Bocas que terminará por no construirse porque 8 mil millones de dólares pueden trasladarse al “gasto social” para garantizar que “la gente sea feliz”, mientras tanto ya se inventará alguna otra cosa como distractor de las masas. El mundo del revés …..

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  • 16-05-2019EL GABINETE PRESIDENCIAL. ¿MUDANZA EN CIERNES?

    La semana pasada quedamos hablaría sobre el gabinete presidencial. La verdad es que me preocupa y mucho. Desde el momento en que se anunció quién iba a cada cargo me quedé francamente sorprendida por la abigarrada mezcla de sabores, colores, tiempos y trayectorias. Gente con mucha pericia en la administración pública federal y en el Legislativo, como Manuel Bartlett, hasta mujeres jovencísimas con pocas credenciales más allá de lo académico como la secretaria del Trabajo, Luisa María Alcalde, todos a un mismo nivel, dependiendo directamente del presidente de la República. Nada clara la idoneidad de los personajes para el cargo, aunque sí muy evidente la lealtad para con el proyecto lopezobradorista.

    Pero como en todo conjunto de entes diferenciados, se hacen bandos y eso es perfectamente natural. Del lado ultra, radicalmente defensores de las posiciones más cuestionables de Andrés Manuel López Obrador están Rocío Nahle, secretaría de Energía y Javier Jiménez Espriú, de Comunicaciones. Ellos han llevado a cuestas los proyectos más caros para el presidente.

    Es el círculo duro que no cuestiona, no se cuestiona y obedece sin chistar las órdenes del presidente aunque también tienen el poder del picaporte y de ser escuchados por el jefe. Es el precio que pagan porque su existencia política, pues depende al cien por ciento de López Obrador.

    Hay otro grupo, que yo le llamaría de picaporte, en el que están claramente Alfonso Romo, Alfonso Durazo y el defenestrado César Yáñez que aún debe lamentarse por aparecer en el ¡Hola!. Este grupo tiene cercanía con López Obrador pero no parece que los escuche siempre. Le son leales al jefe, es probable que le digan sus opiniones y difieran en privado del presidente, y por eso me parece que éste abusa un tanto de ellos …

    Está el grupo de compromiso como la secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, el canciller Marcelo Ebrard, el secretario de Educación, Esteban Moctezuma y en el gabinete ampliado Manuel Bartlett. Estos, al igual que AMLO, fueron originalmente priístas y posteriormente enemigos del PRI. Ninguno ha dejado de ser priísta porque su cultura política no ha variado. Y hay que decirlo, tampoco la de AMLO, conforme pasa el tiempo es más evidente su vena clientelar al estilo populista de Luis Echeverría.Pero a diferencia de Echeverría, el discurso de López Obrador carece de profundidad ideológica y de interés por lo que sucede en el mundo. La alergia presidencial a la cultura se traduce en políticas públicas extrañas … y en una actitud nacionalista ranchera y ramplona. ¿Será que le inquieta circular entre las élites internacionales porque no les entiende y tiene que hacer uso de traductores?

    Tanto Ebrard como Sánchez Cordero se ven un tanto desesperados porque lo que hacen es desautorizado por su jefe o los pone en situaciones complicadas. Además tienen poco campo de acción y ambos, según se dice se comenta y se rumora, han intentado renunciar, precisamente porque su jefe los ha desautorizado de alguna u otra manera. Esteban Moctezuma ha mostrado más obsecuencia y se le deben frases célebres e inolvidables sobre la situación educativa nacional y la pedagogía de la 4T: no habrá exámenes a los alumnos, ni evaluación real de los maestros. Eso sí, los sindicatos fueron respetados, pero las nóminas magisteriales son exclusivas de la Federación.

    Por lo que toca a Bartlett su presencia en la CFE ha sido cuestionada, pero gracias a su colmillo político, ha logrado quitarle presión siguiendo un esquema de bajo perfil, tanto personal como empresarial.

    Está el grupo de fieles activos pero que a veces, pocas, concurren a las mañaneras, Luisa María Alcalde (Bienestar) Graciela Márquez (Economía) Alejandra Frausto (Cultura), Eréndira Sandoval (Función Pública) está última más presentada por los temas de corrupción que las dos anteriores. Frausto no ha tenido una buena gestión, más que por ella, por la ineptitud de sus colaboradores. El Festival Cervantino, el más importante del país, tiene serios problemas en estos momentos, porque su directora ha cometido una serie de arbitrariedades. Como vamos, sólo nos falta quedarnos sin temporada de ópera en Bellas Artes a causa de los recortes presupuestales en materia cultural, aunque es más grave quedarnos sin medicamentos ….

    Está el sector militar, punto y aparte como es natural. Soldados y marinos hacen su aparición juntos con Alfonso Durazo cuando hay temas de seguridad, que es relativamente seguido. Si el general secretario es poco visto, el almirante secretario aún lo es menos, y eso que sus chicos nutren las filas de la Guardia Nacional. Por ahí se dice, se rumora y se comenta que López Obrador es alérgico a la milicia de cualquier arma, pero es especialmente refractario a los marinos porque lo maltrataron mucho en la década de los ochenta.

    Están los miembros del gabinete a los que prácticamente no se les ha visto el polvo: de SEMARNAT (Josefa González Blanco), Salud, de Agricultura, SEDATU y SECTUR. En estos momentos sería oportuno que apareciera el responsable de Medio Ambiente, porque el país se quema. Lo mismo los secretarios de Agricultura y Salud, y este último porque no hay abasto de medicamentos. El director del IMSS, el ex panista Germán Martínez, ha dado la cara, pero no es suficiente. El secretario de Turismo, Miguel Torruco (consuegro de Carlos Slim) no gana para ataques debido a la disminución de los recursos para el sector. La presencia de México en las ferias turísticas internacionales efectuados en los que va de 2019 ha sido desastrosa por pura y simple codicia.

    Cabe decir que hay subsecretarios y oficiales mayores que muchas veces tienen más impacto que sus propios jefes, pregúntenle a Urzua y a la contralora general …. También a la secretaria Sánchez Cordero que parece ir a la zaga de Zoé Robledo y de Alejandro Encinas, sus subsecretarios. Con razón se dice y se comenta en mentideros (como en tiempos de Lope de Vega) que ha renunciado varias veces, lo mismo que Alfonso Romo, supuestamente el cerebro de la relación con los empresarios y jefe de la Oficina de la Presidencia, que no parece ir muy de la mano con el secretario de Hacienda, ni con los amloístas de antaño ni de hogaño.

    El caso es que el gabinete marcha de manera muy dispareja, desespera al presidente porque no ve resultados. Pero ¿cómo quiere verlos si él mismo es de lo más errático? Se espera que a partir de julio, habiendo pasado los primeros seis meses del advenimiento de la presente administración, se empiecen a dar las necesarias bajas. Torruco, Cordero, Frausto y sabrá Dios quién más.  

    El problema es que no hay cuadros para llenar las vacantes, pues todo el talento adquirido previamente, automáticamente es fifí. A dónde vamos a llegar con esta polarización, no lo sé, lo único que tengo claro es que cada vez hay menos tiempo y menos oportunidades para la corrección del rumbo.

    Ojalá me equivoque, por el bien de todos, pero la conducción del país está entrando a un callejón autoritario, con un mando unipersonal aparentemente errático, pero en mi humildísima opinión, es claro que AMLO quiere ejercer todo el poder ….

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  • 09-05-2019HISTORIA NO ES MAESTRA DE VIDA

    En estos momentos estamos viviendo un cambio de paradigma en el país. A pesar de que en la administración de Andrés Manuel López Obrador se observan cambios que implican reversa, el primer axioma de la historiografía contemporánea es que la historia no es maestra de vida, sino que el quehacer histórico se refiere a acontecimientos que se salen de lo previsible e implican una ruptura con respecto al escenario inmediato anterior. En términos llanos, los hechos considerados históricos son aquellos que hacen la diferencia entre un momento y otro y no se repiten jamás. Puede haber condiciones parecidas en un hecho histórico u otro, pero de ahí a que la repetición se dé como modelo es bastante mítico, por eso la historia no es maestra de vida.

    En ese sentido la 4T aspira a ser una transformación histórica del sistema político mexicano y todo apunta a que se están sentando las bases para la transformación de raíz de las reglas del juego político del sistema, pero en el discurso ha querido depender de los hitos históricos con los que se equipara: independencia, reforma y revolución. Sin embargo, el presidente ignora que las condiciones en las que está operando su transformación tienen bastante poco que ver con las anteriores, por lo que resulta hasta inútil invocar los parecidos, empezando por él mismo que poco tiene que ver con Benito Juárez. Ni es indígena ni liberal.

    Por lo que toca a las decisiones de gobierno que se encaminan a la transformación del sistema político emanado de la revolución de 1917 hay una diferencia central: el sistema político posrevolucionario hacía énfasis, al menos discursivamente, en su carácter institucional, en su racionalidad burocrática y técnica, así como en la supremacía de las leyes, independientemente de las prácticas culturalmente trasgresoras de las élites del sistema: grupos de presión, partidos políticos y del gobierno mismo. Las acciones contradecían al discurso, pero la racionalidad técnica resultaba preeminente, de manera especial de 1982 en adelante, cuando el neoliberalismo desplazo a las políticas keynesianas que caracterizaban al Estado mexicano de economía oficialmente mixta, pero con un fuerte acento en la protección a la iniciativa privada, siempre y cuando ésta se subsumiera a la lógica gubernamental en turno.

    Por el contrario, el discurso del gobierno lopezobradorista  - que en realidad quiere decir el de AMLO mismo porque sus subordinados poco tienen qué decir – precisamente va en contra de la racionalidad técnica y legal. Y aquí no se observa diferencia entre discurso y práctica. Al parecer, el presidente López Obrador es alérgico a la aplicación de la técnica, incluso parece que no encuentra sentido al concomimiento por el conocimiento mismo. Un ejemplo. El Plan Nacional de Desarrollo es un documento dúplice, una parte fue evidentemente realizada por los funcionarios de la SHCP con los parámetros normales de una administración pública moderna: programación y presupuestación a la usanza de cualquier país civilizado, criterios de eficiencia y eficacia en las políticas públicas, mensurabilidad, control de gestión, circuitos de retroalimentación, etcétera. Pero hay una parte discursiva que sólo es un refrito de los discursos de AMLO del año 2000 a la fecha. Son clichés que buscan convencer a la ciudadanía de la honestidad y probidad de este gobierno, de su diferencia con las administraciones anteriores en virtud de su altitud moral (eso dicen) pero que se hallan despegados de la racionalidad técnica que debe insuflar la gestión gubernamental. Justo ahí es donde caemos al voluntarismo. López Obrador insiste en que la 4T será una revolución de las conciencias, en donde la honestidad será el valor supremo del pueblo bueno que va a acabar con la corrupción y ese sólo hecho será suficiente para detonar el desarrollo económico, social y hasta moral de los mexicano. Es más, la extinción de la corrupción es el supuesto básico del combate definitivo a la pobreza, razón está última que subyace a la génesis de la delincuencia, según los cálculos presidenciales.

    La experiencia internacional y el estudio de casos comparados en distintas sociedades, permiten señalar que el tema de la corrupción está parcialmente ligado a las matrices culturales (sí, Peña Nieto tenía en parte razón) pero también existe una base de comportamiento en grandes simios … El caso es que la corrupción no se resuelve con simple voluntarismo.

    Otro aspecto que llama la atención es el gabinete que no va a la velocidad que quisiera el presidente. A López Obrador se le ve desesperado y desautoriza públicamente a sus secretarios del despacho y los datos que estos presentan. A diferencia de Juárez que contó con un gabinete excepcional, cuyos miembros era ideológicamente afines entre ellos, el de López Obrador es un gabinete dividido. Sobre este tema comentaré en la siguiente entrega.

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  • 01-05-2019CUANDO OPINAR TIENE SUS RIESGOS

    Resulta muy difícil no preocuparse ante las críticas presidenciales a medios de comunicación y periodistas que no comulgan con sus ideas y lo expresan abiertamente. Desde fines de 2017, México, junto con Siria, eran considerados por la organización Reporteros sin fronteras como los países más peligrosos para el ejercicio del periodismo. Recuerdo que esa nota de El País me la envió una amiga francesa por Facebook, preocupada por mí y preguntándome si había tenido algún percance. Le respondí que no, que en realidad mi participación en medios era discreta y que no estaba en la mira de nadie porque no hacía periodismo de investigación. Hace año y medio, al menos, no sentía una preocupación especial por expresar abiertamente mis opiniones críticas al gobierno, porque, a pesar de todo, si en algo se avanzó en los últimos 18 años fue precisamente en la libertad de expresión. Sin embargo, ahora se percibe la posibilidad de un agudo retroceso en este rubro.

    Antes de 1988, una de las demandas centrales para el desarrollo político del país fue la libertad de prensa. Nominalmente existía, pero si el gobierno controlaba la distribución del papel periódico, pues evidentemente la libertad de expresión en medios impresos era algo mítico. Lo mismo pasaba con las frecuencias de radio y televisión. Además estaba el tema del “chayote”, peculiarísima expresión nacional para designar los sobornos gubernamentales, básicamente, a la prensa. Dicen que la expresión surgió en la década de los sesenta por un sembradío de chayotes en donde un gobernador de Tlaxcala entregaba sobres con dinero a los dueños de la prensa local. También se dice que en la casa de Gustavo Díaz Ordaz había un chayotero que daba frutos enormes y que a ello se referían con que el presidente daba “chayotes” a los medios. La función del chayote parece haber pasado por una crisis profunda a principios de los años ochenta, según la afirmación de José López Portillo que, refiriéndose a la prensa, decía que no pagaba para que le pegaran. Y es que ya entonces el absoluto control gubernamental de la opinión pública tenía serias fisuras y probablemente fue uno de los efectos secundarios de la reforma política de 1978. Como sea, las opiniones divergentes siempre se cuelan por los sitios menos esperados.

    Poco después, para los intelectuales mexicanos era clarísimo que una prensa libre era indispensable para la evolución del sistema político, para su apertura y ulterior democratización. Era claro que los cambios de régimen requerían de una prensa contestataria que cuestionara al sistema político imperante. El ejemplo más cercano era la revolución mexicana, pero los ejemplos más recientes eran el papel de la prensa en las transiciones democráticas en España y en América Latina.

    Ya lo decía Enrique Krauze a mediados de los años ochenta del siglo pasado: las precondiciones de la democratización eran prensa libre, libre juego de partidos, economía de mercado y elecciones impolutas. Lo normal en una democracia, pero no lo común en la “democracia” autoritaria, procedimental y delegativa que caracterizaba al sistema político posrevolucionario. La legitimidad emanaba de la lógica del sistema y era ratificada por las urnas, cuando en realidad, la legitimidad debía provenir del voto emitido, así como del respeto irrestricto a las libertades ciudadanas y a los derechos humanos, muy especialmente la libre expresión de las ideas.

    Pero más allá del voto, la democracia se construye mediante la libertad de expresión que se refleja en la opinión pública. En la medida en que todos los actores, de todas las orientaciones, puedan hacer públicas sus posturas ideológicas y lo que piensan del gobierno en turno y de la sociedad en general, es en esa misma medida en la que se tiene un flujo incesante de ideas que logran tres cosas: por principio que los ciudadanos se expresen; en segundo lugar que las ideas se diriman en la arena pública en un ambiente racional y controlado por la escritura y, por último, implica una retroalimentación para la clase política. Si ésta controla la opinión pública, lo único que hace es repetirse sí misma, generando una distorsión de la realidad. Siempre existe la tentación desde el Estado y los actores políticos de instrumentalizar a los medios de información y ahora a las redes sociales, pero entre más lo hacen, más se evidencia la vocación autoritaria del régimen, y, por supuesto, viven una realidad virtual.

    Desde el año 2000, el control absoluto de los medios ya no existe como tal, aunque las agresiones de toda clase a periodistas persisten. Pero hay formas de manipulación más sutiles. Justo la estamos viendo ahora con las mañaneras presidenciales, que repiten el modelo experimentado por el mismo López Obrador entre 2001 y 2005. Con ello ganaba la nota y su agenda definía el resto. Hace 13 años resultaba innovador, ahora resulta cansino, porque la repetición de los temas, de los mismos argumentos cuando se le cuestiona, las ocurrencias y la descalificación empiezan a evidenciar que falta proyecto, pero sobra inquina contra quienes no comulgan con sus ideas.

    Por eso es ominoso que AMLO, venga a cuento o no, señale al periódico Reforma como prensa “fifí” y por definición conservadora. Un día sí y otro también, López Obrador enfila sus baterías a denostar a los medios y periodistas que lo cuestionan y no le siguen el juego. En sí, eso no es lo grave sino que parece que da permiso a sus huestes para perseguir a los que difieren de sus puntos de vista. Ya se ve en las redes sociales como los trolls, bots y demás fauna cibernética acosan a periodistas y ciudadanos que no concuerdan con AMLO. En este momento son víctimas de insultos virtuales, pero parece que ya se está pasando al nivel de amenazas y ataques. Lo que sigue es la agresión directa. Pregúntenle a Juan Pardinas, director de Reforma, lo que ha vivido en la última semana. Si algo le sucede a él o a otros periodistas críticos será responsabilidad no sólo de los perpetradores, sino de la inquina insuflada desde el gobierno, el mismo que ha prometidfo defender y respetar la libertad de expresión.

    A fines de 2018, Reporteros sin Fronteras informó que México era el tercer país más peligroso para los periodistas, detrás de Siria y Afganistán, con la diferencia de que nuestro país no está formalmente en guerra. Nueve periodistas fueron asesinados el año pasado. Esperemos que el presidente recapacite y se dé cuenta de que no controlar las agresiones de sus huestes puede causar desgracias personales y sociales. No queremos periodistas amenazados e intimidados por ejercer su libertad de expresión y ganarse el pan con su oficio. Informar y opinar no es pecado y es precisamente el gobierno quien requiere de la retroalimentación que brinda la prensa para conocer la opinión de los ciudadanos sobre su gestión. El no hacerlo es un signo inequívoco de una vocación autoritaria que echaría por la borda los pocos o muchos avances de los últimos treinta años. Habrá que recordarle al presidente que azuzar a su huestes en contra de quienes disienten pacíficamente tampoco es cristiano, para utilizar uno de sus argumentos favoritos.

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  • 23-04-2019DIAS DE GUARDAR

    Esta Semana Santa que pasó estuvo ajetreada por sucesos nacionales e internacionales. Desde el incendio de la catedral de Notre Dame de París hasta la masacre yihadista en Sri Lanka, en donde fueron asesinados fieles que celebraban el Domingo de Resurrección en dos iglesias católicas y una evangélica así como turistas hospedados en hoteles de cinco estrellas. En nuestro país, las mañaneras presidenciales fueron sustituidas el jueves y el viernes por tweets con sentido bastante religioso, quizá para quitarnos el mal sabor del memorándum justiciero. Pero las actividades presidenciales de los días de guardar palidecieron ante la gravísima matanza de Minatitlán del Viernes Santo: catorce personas, entre ellas un bebé de un año, fueron asesinadas por un comando que incursionó en una fiesta particular. Cinco personas más quedaron heridas después del tiroteo efectuado a las 10 de la noche en el salón de fiestas La Potra. Muchos de los invitados se salvaron porque consideraron que era día de guardar ….

    Según los resultados preliminares de la fiscalía estatal, el hecho fue producto de las rencillas por la venta de estupefacientes entre los cárteles del Golfo y Jalisco Nueva Generación.

    Pero vamos a la reacción gubernamental. A nivel estatal, la tragedia avivó el enfrentamiento del gobernador Cuitláhuac García y el fiscal Jorge Winckler, este último un sobreviviente del sexenio anterior. Ambos se disputan la responsabilidad sobre la investigación del caso, pues si bien desde el primer momento el gobernador  - que se tomó la tarde libre el viernes, situación que recalcan todas las notas periodísticas -  hizo una reunión del gabinete de seguridad para atender el caso, excluyendo a Winckler.

    Más allá del galimatías local, sorprendió que el presidente López Obrador no reaccionara de inmediato y al menos hubiese dado las condolencias a los familiares de las víctimas el mismo sábado. Apenas el domingo dijo en Veracruz que el asesinato había sido un acto vil y que era producto “del cochinero dejado por el neoliberalismo” el cual se comprometió a combatir. Pero de condolencias nada, tanto que en Twitter se hizo mención de que tras el incendio de Notre Dame, López Obrador y Ebrard se habían puesto a la disposición para ayudar en lo que se pudiera a las autoridades francesas, pero que en el caso de Minatitlán ni una palabra.

    El reproche se hizo más fuerte cuando por la noche del domingo de Pascua, el presidente publicó un video en redes sociales, felicitando a los jarochos del Puerto de Veracruz por los 500 años de su fundación. López Obrador estaba en el balcón de un hotel cercano al malecón, desde donde se veía en la toma las celebraciones en el puerto con La Bamba como fondo musical. Antes del video, que causó indignación, en Twitter había surgido el hashtag #AMLORENUNCIA por parte de los grupos contrarios al presidente, mientras que sus seguidores contestaron con el hashtag #AMLOelPuebloEstáContigo, #AMLOelMejorPresidenteDelMundo y #AMLOElPuebloTeAPoya. Por alguna razón, #AMLORENUNCIA fue bloqueado, pero fue sustituido por #AMLORenuncia, que también fue bloqueado y terminó en #AMLORenumcia. La guerra de tweets fue campal el domingo y todavía se veían vestigios el lunes 22, cuando durante la mañanera presidencial, AMLO informó que iría a Minatitlán el próximo viernes y no dejó pasar la oportunidad de criticar a la prensa “fifí” por acusarlo de mantenerse en silencio tras los hechos de Minatitlán y se defendió diciendo que "estaba atendiendo el problema desde el primer minuto".

    La tarde del lunes, el fiscal Winkler informó acerca del posible móvil  - asesinar a Julio César “N”, alias La Becky, quien buscó refugio en el restaurante donde se celebraba la reunión porque lo estaban persiguiendo por haberse cambiado de bando delictivo -  e identificó tentativamente como responsables de la masacre a tres miembros del Cartel Jalisco Nueva Generación: Tomás Alvarado Chávez, líder del CJNG en Veracruz (aka “El Lagarto”) y dos de sus lugartenientes.

    López Obrador no está acostumbrado al cuestionamiento y cada vez es más evidente que carece de una noción clara acerca de cómo solucionar el problema de la inseguridad y no acepta la realidad de que los homicidios por delincuencia organizada han crecido durante los cuatro meses y fracción que lleva al frente del Ejecutivo federal. Sus respuestas son evasivas, algunas redundantes, otras más esperanzadoras, pero en ningún caso se ve una acción contundente. Si bien se entiende que dé un horizonte de seis meses para que la Guardia Nacional empiece a funcionar, lo que no se ve claro es la estrategia concreta para el combate al crimen organizado. Da la impresión de que habrá alguna eficiencia en la contención de los delitos del fuero común, pero lo de Minatitlán revela la hondura de los pleitos entre los cárteles que son bastante refractarios a las arengas presidenciales. Pidiéndoles ser buenos no creo que sea una manera efectiva de desarticular las conductas sociopáticas de los delincuentes.

    La gente comienza a desesperarse ante este tipo de masacres y los desatinos políticos diversos del hoy presidente. El núcleo duro de sus seguidores jamás aceptará que López Obrador se ha quedado muy por debajo de las expectativas. Al contrario, a medida que radicaliza el discurso pretendiendo romper con el pasado, menos se ve cómo se llevarán a cabo los proyectos, especialmente los de desarrollo social. Se requieren recursos humanos, materiales y financieros para efectuar todas las políticas públicas que ha esbozado. Los recursos humanos, es decir los nuevos servidores públicos están en curva de aprendizaje, viéndolos desde una perspectiva favorable …. Los recursos materiales no se ven claros, especialmente por la deconstrucción institucional que estamos presenciando. Los recursos financieros no fluirán adecuadamente si las señales sobre el manejo económico siguen siendo desiguales, cuando no francamente negativas. Si López Obrador pretende llevar a cabo un gobierno justo, primero tendrá que garantizar la eficiencia en el uso de los recursos, pero además tendrá que seguir normas y procedimientos, pues sin ello caeremos en una suerte de anomia generalizada. Y la verdad es que no es posible retorcer el entramado legal a contentillo sin desbarrancarse ….. como tampoco es posible mantener un nivel elevado de aceptación si no se tiene una auténtica empatía con las víctimas del crimen organizado. La popularidad no es eterna, menos sin resultados concretos.

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  • 09-04-2019El Pastor Andrés

    Dada mi educación laica e integracionista, eso de mezclar religión con la política siempre me pareció extraño y me lo sigue pareciendo. Ahora, más que extraño, me parece peligroso. En 2000, consideré que un crucifijo en la inauguración de Vicente Fox era bastante poco laico, aunque me gustó la transparencia del ex presidente al aceptar que era católico militante y que asistía a misa dominical. Nunca lo escondió, ni hubo duda acerca de su filiación religiosa. De sus antecesores priistas poco se puede decir, porque se cuidaron bastante de expresar su confesión religiosa; todos fueron culturalmente católicos, aunque hubo algunos agnósticos como Luis Echeverría. Durante su sexenio, ninguno de los ex presidentes priistas desde Ávila Camacho hasta Zedillo, que se sepa, fue abiertamente practicante; manejaban el tema religioso de manera muy discreta en lo personal, aunque sus familias eran más abiertas al respecto. Recordemos, por ejemplo, las bodas religiosas de las hijas de José López Portillo y la primera comunión de Nilda Patricia Zedillo, ocurridas durante los periodos presidenciales de sus padres. También, los hijos de algunos presidentes priistas iban a colegios religiosos, por ejemplo, Alfredo Díaz Ordaz Borja.

    De los dos presidentes panistas ni del último priista hubo duda sobre sus creencias religiosas: eran abiertamente católicos, pero ninguno intolerante a otros cultos. En cambio, el presidente López Obrador ha sido complicado hasta en eso. Mucha gente cree, erróneamente, que es evangélico. Hace muchos años, cuando su primera esposa vivía, esto antes del 2003, se le veía cada domingo en misa en la parroquia de Santa María Reina, mejor conocida como el CUC, a escasos metros de Ciudad Universitaria. Esto me lo confirmó un padre dominico que estaba adscrito a esa iglesia.

    AMLO es católico, tanto que si no lo fuese no se entendería que haya invocado al Sagrado Corazón de Jesús y enseñado una estampa con la imagen, sacándola de su cartera. Ante los obispos de la CEM, según refieren fuentes cercanas, aseguró ser católico pero que buscaba acercarse a los cristianos de otras denominaciones, como signo de pluralidad; por eso aceptaba bendiciones públicas de pastores evangélicos y lo mismo se puede decir del performance posterior a su toma de posesión en el Zócalo cuando fue sahumado por chamanes de los pueblos originarios y con los ritos propiciatorios a la Madre Tierra para la construcción del Tren Maya. Aunque resulte anecdótico, todo esto revela el talante místico, aunque pragmático de López Obrador.

    Lo más reciente sobre la religiosidad que le anima fue el “sermón” del fin de semana pasado. López Obrador dijo, palabras más o menos, que no se puede ir a la Iglesia ni al templo los domingos si se es deshonesto, porque se violan los mandamientos, que la deshonestidad y la mentira son pecado social y que ya está hasta el copete de los pleitos. No es broma, el presidente de la República parece convertirse en un “rey-profeta” cuasi bíblico que puede determinar quién peca y quién no. Está entre un moderno Aarón - hermano mayor de Moisés y supremo sacerdote de Israel -  y el rey David - rey y sacerdote-. Es obvio que en un Estado nacional laico como es México, un presidente que sermonea al pueblo y le dice si es apto o no para acudir a un sitio de culto está fuera de lugar. López Obrador trasgrede el espacio privado de la fe y el público de la manifestación de esa misma fe. Por supuesto que le asiste el derecho a profesar la fe que mejor la acomode y hasta expresarla, pero sucede que en este momento es presidente de México, por lo que es un ciudadano singular cuyo criterio tiene un peso excepcional entre el resto de la población. El que nada más hable de los diez mandamientos atañe a las religiones abrámicas – judíos, cristianos y musulmanes -  pero ¿qué pasa con el resto?

    Da la impresión de que el presidente López Obrador tiene la idea, ojalá me equivoque, de que sólo la gente religiosa es buena o susceptible de tener una ética. A un ateo o a un agnóstico francamente no le interesa ir a un templo, pero puede tener una moralidad y una ética impecables. Y como de todo hay en la viña del Señor, resulta que este país tiene una pluralidad religiosa nada desdeñable. Entonces ¿por qué el presidente sólo se dirige a quienes profesan una fe religiosa? Todos, creyentes o no, somos mexicanos ¿o no?

    El usar un lenguaje religioso o pararreligioso desde una tribuna política puede resultar peligroso. Lo absoluto no puede mezclarse con lo contingente sin riesgo de caer, en este caso, en el mesianismo. El horno no está para Savonarolas tropicales. Y eso es precisamente el principal punto de crítica desde ya hace algunos lustros. La tesis de Enrique Krauze sobre la personalidad mesiánica de López Obrador se está comprobando punto por punto.

    Lo que me extraña es que sólo a pocos parece molestarles este tono pararreligioso del discurso presidencial y poco o nada le afecta al presidente en términos de aprobación popular. Se podría decir que en algunos sectores hasta gusta ese talante redentorista. Sin embargo, la democracia significa gobernar para todos y garantizar el derecho de las minorías. Justo es eso lo que se espera de un presidente de la República, que respete y haga respetar el orden constitucional por todos y para todos. Ello significa no excluir a quien carece de convicciones religiosas. Ojalá el presidente se dé cuenta de que la laicidad, entre otras cosas, supone el absoluto respeto a quienes difieren de nuestros puntos de vista y, también, que el tono religioso no es recomendable para su investidura.

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  • 01-04-2019¿Disculpas?....¿para qué?

    La filtración de la carta del presidente López Obrador al rey de España es un hecho político singular, porque se trataba de una negociación de altos vuelos - por decirlo así - con miras a la conmemoración del quinto centenario de la caída de Tenochtitlan o la conquista de México.

    En lo personal, me parece un asunto zanjado y me asumo como producto de los infinitos cruces de razas que sólo pueden darse en este país, donde de verdad confluyeron Oriente y Occidente a la mitad del camino. México, quiérase o no, es un país de migrantes y mi entorno familiar refleja esa situación. Por eso me parece fuera de lugar y extemporáneo la exigencia de una disculpa a los españoles actuales por los abusos de la conquista, cuando precisamente ni ellos ni sus ancestros fueron los responsables. En todo caso son los ancestros peninsulares de muchos mexicanos - me incluyo - los que tienen responsabilidad. Pero cuando pienso en los mexicanos con doble nacionalidad - mi hijo y su padre, mis hermanos, mis primos - realmente siento que el conflicto se pone peor: ni modo que se exijan a sí mismos disculparse por las atrocidades de una conquista que al final de cuentas los constituye hasta genéticamente, aunque también son producto de migraciones mucho más cercanas en el tiempo, como el propio presidente López Obrador.

    He cavilado sobre las razones de la exigencia “diplomática” y no puedo menos que pensar de que se trata de una cuestión ideológica. La cuarta transformación requiere de un nuevo discurso historiográfico para la construcción del nuevo sistema político que pretende configurar López Obrador, quien se erige como el caudillo que sacará a México de la corrupción y la pobreza. Esta empresa fue encomendada, a la esposa de López Obrador, Beatriz Gutiérrez Müller, como presidenta honoraria de la Coordinación Nacional de Memoria Histórica y Cultural de México, unidad administrativa de reciente creación cuyo objeto es garantizar la pervivencia de la memoria de la “epopeya” de su cónyuge como “el creador” un nuevo régimen.

    Según se dice se menciona y se comenta en corrillos, la idea de enviar una carta no sólo a Felipe VI, sino al Vaticano y a los gobiernos de Francia y Austria (que no han recibido tal misiva, al parecer), solicitando ¿exigiendo?, que dichos gobiernos pidan perdón a los pueblos originarios de México por los atropellos infligidos, fue idea del director del Fondo de Cultura Económica - Paco Ignacio Taibo II - y de la señora Gutiérrez de López. Es curioso que ambos tengan tan poco en común con los pueblos originarios, especialmente Taibo que nada tiene de indígena, y sean ellos precisamente quienes exijan una revisión historiográfica de la Conquista y el periodo virreinal, aparejada con las disculpas del reino de España y de la Santa Sede a los pueblos originarios por los abusos derivados de los tres siglos de dominación española, según ellos con el propósito de reflexionar sobre la memoria histórica para una auténtica reconciliación de los pueblos.

    La historia es una de las disciplinas que más amateurs tiene y eso no tiene nada de malo. Yo misma no soy historiadora de origen, sino politóloga aunque estudié la maestría y el doctorado en historia. La historia tiene una metodología y una teoría propias que le dan una identidad y sentido para realmente hacer historia, si no de una manera absolutamente neutral, sí lo suficientemente ilustrada como para reconocer avances y la existencia de distintos enfoques, sin más pretensión que la búsqueda de la verdad. En este caso, el problema real es la instrumentalización de la historia desde las esferas políticas. Dicho de otro modo, estamos ante la invasión de la autonomía científica de la historia - que es una narración con el propósito de verdad lo que le distingue básicamente de la literatura – por intereses políticos, cuyo propósito no es la verdad, sino la gestión del poder.

    Es evidente que la nueva clase política se aferra a la historia oficial posrevolucionaria sustentada no sólo en verdades a medias, sino francamente dependiente de la leyenda negra antiespañola generada por las corrientes historiográficas positivistas germanas y del el mundo anglosajón, que desde el siglo XVI se enfocaron a presentar una imagen patética de España, en aquel entonces en pleno esplendor. Esa leyenda negra fue la que los criollos novohispanos y posteriormente los liberales del siglo XIX asumieron como parte de la legitimación del nuevo Estado nacional, que los orilló a defenestrar todo lo que oliese a la herencia hispánica y a buscar un modelo alternativo; lo hallaron en Estados Unidos. Eso explica por qué es más fácil para López Obrador pasar por alto las ofensas de Trump, que dejar de quejarse por la conquista después de quinientos años y doscientos de vida independiente.

    El avance en la escritura de la historia sobre la etapa virreinal y la conquista; ha derribado muchos mitos, especialmente los relacionados con la intrínseca bondad de los pueblos originarios y la maldad de los conquistadores, sin cegarse ante las atrocidades cometidas. Tan real es el tzompantli como el apoyo a los tlaxcaltecas a los conquistadores españoles, lo mismo que la acción evangelizadora de la Iglesia que atemperó la crudeza de la conquista como el forzamiento inicial a la conversión. Este reclamo presidencial de perdón para la reconciliación de cara a los 500 años de la caída de Tenochtitlán tiene una veta pararreligiosa con la que personalmente no concuerdo, porque da la impresión de que todo lo quiere resolver a partir de esta fórmula del perdón como corolario de la justicia, lo que está muy bien para un discurso salvífico y espiritual, pero no para un jefe de Estado laico, y menos cuando se trata de una demanda reiterada que desconoce hechos históricos.

    Tanto España como la Santa Sede se han disculpado con anterioridad por los abusos de la conquista de América. En diciembre de 1836, España y México entablaron relaciones diplomáticas mediante el tratado Santa María-Calatrava (Miguel Santa María por México y José María Calatrava por España). Ambas partes juraron perdonarse para siempre por todos los agravios. Dicho tratado fue suscrito por el presidente José Justo Corro (1836-1837) y por María Cristina de Borbón, regente durante la minoría de edad de su hija Isabel II. Por lo que toca a la Santa Sede, el vocero del Vaticano afirmó que el Papa Francisco ya había pedido perdón en Bolivia en 2017 y desde 1992, Juan Pablo II hizo lo propio.

    Otro de los argumentos es que existe un odio generalizado por los españoles en el siglo XXI. Me parece una afirmación bastante temeraria, aunque también es cierto que hay algunos núcleos antihispanos, como el del diputado tabasqueño (de Morena) que demostró ser un xenófobo de primera (aparte de ignorante) al declarar que los “españoles eran la peor raza”. No se ha enterado de que si hubiesen llegados los ingleses en lugar de los españoles a las costas de Tabasco, probablemente no existiríamos ni él ni yo ni los descendientes de los pueblos originarios.

    Es verdad que el encono contra España y la Santa Sede fue un discurso recurrente de los liberales mexicanos durante el siglo XIX y las primeras tres décadas del siglo XX. Pero resucitarlo es un sinsentido. Ello no obsta para exigir que se aplique cabalmente la legislación nacional a las empresas españolas que actualmente se han beneficiado de las prácticas corruptas, tampoco para exigir transparencia a la Iglesia.

    Ahora hay una irritación innecesaria diplomática innecesaria que procede del interés por construir una imagen ultranacionalista del nuevo régimen, mediante la instrumentalización del discurso histórico para ajustarlo a las necesidades políticas de legitimación. De paso constituye una cortina de humo distractora de las acciones de gobierno que resultan cuestionables y criticables, creando un enemigo externo artificial sobre el cual cebar todos los rencores. Culpar a España o a la Iglesia de todos los males que históricamente han aquejado a los mexicanos es una de las tantas facetas del socorrido victimismo nacional. La politización de la historiografía no suele arrojar buenos resultados, menos si está mal hecha.

    ¿No se da cuenta López Obrador que al construir un nuevo discurso ultranacionalista refuerza entre un importante segmento poblacional la idea de que estamos entrando en una espiral autoritaria?

     

     

     

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Mónica Uribe

Mónica Uribe

Politóloga e Historiadora


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